¿QUIÉN SOY?




Este es el blog de MANUEL BUENDÍA BERCEDO. Pretendo mostrar una propuesta profesional y particular acerca de la Igualdad de Género y las Masculinidades. Veremos algunas respuestas a la pregunta anterior pero sobre todo, haremos muchas más preguntas para invitar o implicar a otros hombres en la Igualdad.



martes, 9 de enero de 2018

Navidad: las paradojas de la tradición y la comida- II parte


En la primera parte intentamos aportar un enfoque diferente a la Navidad. Resaltamos aspectos de la tradición, costumbres, las múltiples identidades y los “sentidos de pertenencia”.

Resaltamos rituales religiosos con perspectiva de género y un enfoque de masculinidades. 

Hablamos de las diversas emociones negativas,  nostalgias y soledades, o la imposición de tener que reír por decreto.

Le dimos importancia a los diferentes tipos de familia, biológica o de elección.

Criticamos la navidad como producto de consumo. Vimos que una época basada en la opulencia y el sueño por la lotería, podría haberse convertido en una buena oportunidad para la erradicación mundial de la pobreza, tema que junto con las migraciones, es urgente también incorporarle perspectiva de género.


Pues bien, hoy continúo con una Antropología de la alimentación y  las relaciones personales en torno a estas fechas navideñas.

Me parece muy oportuno refrescar aquí la definición clásica de “cultura”, de Edward Burnett Tylor, según la cual la cultura está constituida por todo el  “conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho, las costumbres y cualesquiera otros hábitos y capacidades adquiridos por el hombre en cuanto miembro de la sociedad". Hoy por hoy, para que quede muy claro, añadimos  y explicitamos a mujeres y hombres con sus especificidades, diversidades y desigualdades. La alimentación, la música, el ocio individual o de  grupo,  y  los regalos también están incluidos en esta definición.

A nadie se le escapa que la comida, además de satisfacer las necesidades biológicas del cuerpo, satisface necesidades sociales. Lo estrictamente biológico de la comida, necesario para la supervivencia, se convierte en un hecho radicalmente cultural,  cargado de sentidos sociales y culturales. Por tanto, tenemos una triple finalidad: salud, placer, y la integración social.

La comida es uno de los marcadores de identidad más claros. Se dice vulgarmente que “somos lo que comemos”. Comidas de diario y comidas “especiales”, son un lenguaje que traduce inconscientemente muchos elementos de la estructura social.  Los cuerpos (y a partir de ellos las personas) se definen en función de lo que cualitativa y cuantitativamente comen y de lo que desechan.


¿Qué compramos para las cenas y comidas de estas fechas? ¿Somos conscientes si son productos traídos del otro confín del mundo, con el consiguiente derroche energético, o son fruto de la explotación?

¿Compramos ese marisco como marcadores de clase para "darle en los morros" a ese “cuñado” que nos cae mal o hermana a la que tenemos envidia? No olvidemos que esta época navideña es uno de los momentos fuertes del año donde las “limitaciones económicas” nos explotan en la cara.

Podríamos hablar de “gastro-política” y género , donde nos fijamos en las estructuras formales de la comida, la posición social, y el poder relativo entre las personas que comen juntas. Reajusta el status quoo las jerarquías entre miembros de la familia extensa, de varias generaciones. 

El conocimiento culinario puede ser también un arma que se pone en juego para hacerse valer en la negociación dentro de la casa, en las relaciones de género y en la familia extensa. Puede ser otro elemento de prestigio social, o de establecimiento de jerarquías. Programas como el “master chef” de la tv pueden hacernos reflexionar sobre el cambio social en este tipo de asuntos.

La comida en sí es mágica, tiene mucha eficacia simbólica. Según la antropóloga Audrey Richards, el alimento es la fuente de las emociones más intensas, y proporciona la base de alguna de las nociones más abstractas y de las metáforas más importantes del pensamiento religioso. Los rituales de la comida en la mayoría de las culturas desde la antigüedad están cargadas de espiritualidad.

Un reflejo de la estructura familiar habitual, si te fijas bien, se aprecia cuando hay subordinación femenina en los roles, tareas donde la carga de trabajo de las comidas navideñas es soportado mayoritariamente por las mujeres de la familia.

Y por el otro lado, está también el “poder de usar el cucharón” en las familias ¿La sabiduría culinaria entre mujeres las empodera? ¿o simplemente esencializa estereotipos? ¿Los hombres nos hemos incorporado a ser líderes o meros pinches en las comidas sociales? ¿Con qué intención?

Parece que las generaciones más jóvenes aún no han encontrado su posición, ni su estilo. Ahora no cocinan ni ellas, ni ellos, en estas fechas.  Se incorporan al alcohol y bailes posteriores.

La fiesta del 1 de noviembre de todos los Santos, por ejemplo, que tiene su equivalente en otras fechas en diferentes culturas,  tenía el valor simbólico beneficioso de mirarle a los ojos a la muerte. Podía ser una oportunidad incómoda de aumentar la consciencia, y de recordar a quien ya no vive. Sin embargo la deriva cultural (hegemónica) del “hallowen”, con sus huesitos de dulce y  calabazas, ha reconducido la fiesta hacia “otros carnavales" consumistas e irreflexivos ¿Os parece casualidad? ¿No es  otra victoria del frívolo consumismo globalizador? Está muy relacionado con lo que ocurre en Navidad.

La significación social del acto de beber, comer y compartir costumbres y tradiciones, se transforma finalmente en vínculo, en nueva o re-novada relación.

El periodo navideño es una buena oportunidad para revisar nuestras dietas. Reflexionar sobre la salud, o por qué le ha aparecido diabetes al hermano de tu madre.


Sirve para empatizar con las personas próximas  y conectar con nuevas comidas que nos traen familias transnacionales que viven entre nosotros. Son espejos donde mirarnos.



¿Soy generoso? ¿Cuál es mi actitud de regalar comida, o de compartir espacio en mi mesa? ¿Lo reduzco a  familia y amigos o amigas íntimos? ¿Suelo comer alguna vez con compañeras o compañeros de trabajo, (en otras épocas) y por qué?

Y saltando a otro tema aparentemente distinto, según Margaret Visser, la comida es un ritual en el que se despiertan deseos sexuales ¿Habías pensado alguna vez la relación que tiene todo  esto de la alimentación, con la  generosidad, la disposición o la actitud personal,  y con  las relaciones sexuales?
En estas fiestas es muy dado a dedicarle  tiempo y  mucha más  dedicación de la normal en la preparación de los platos. Solemos decir con frecuencia que lo hacemos con más cariño y mimo.

¿No será una proyección de la manera en la que queremos tratar y que nos traten?

Es absolutamente necesario aquí que reflexionemos de nuevo en la brecha  de dedicación que existe entre hombres y mujeres, en la elaboración de los platos navideños, y la relación que podría tener con la dedicación en las relaciones afectivas y sexuales.

Es muy interesante analizar las parejas de las  nuevas generaciones y saber cómo están aprendiendo a cocinarse mutuamente (o no). En clave de competencias afectivas y autonomía personal, en igualdad.


Un tema aparte son los estudios culturales sobre el consumo del alcohol. La bebida es un potenciador de las relaciones sociales, como bien se sabe.  Me preocupa especialmente en este blog la relación entre alcohol y modelos de masculinidad, tanto los alardes de hombría con sus excesos, como las “posteriores violaciones o abusos sexuales a mujeres en manada", de las fiestas `populares.

Tenemos una relación afectiva con la comida en sociedad. Alternamos los excesos de las grandes comilonas, o la cultura de la borrachera y lo aceptamos por convencionalismos sociales. Y por otra parte, también es  lamentable quienes interpretan estos días como únicos días de excesos permitidos en el año, en contraposición a las dietas salvajes y gimnasios  impuestos por los cánones de belleza de cuerpos ajenos, el resto del año.
  
Termino pensando en una familia amiga que tiene una hija con anorexia nerviosa y esta es la primera Navidad en la que la comida  toma una nueva interpretación, mucho más profunda.
O  esa otra, donde la abuela falleció hace seis meses y era la encargada de realizar las comidas para quince personas. Este año han hecho el duelo reorganizándose entre hermanas y hermanos para "suplirla".


Cocinar en grupo y comer en grupo sirve para pensar. Es el mejor escenario para la reflexión, la escucha activa y el diálogo sincero. Es el mejor caldo de cultivo para ciertas "confesiones", y para suavizar conflictos, para hacer política con mayúsculas, o para celebrar la Navidad como cada cual quiera (o no). 

viernes, 29 de diciembre de 2017

Navidad: "Las paradojas de la tradición y la comida.


PRIMERA PARTE
No quiero repetir lo mismo de siempre.
¿Se puede ser creativo hablando del hecho Navideño? ¿Es posible decir algo nuevo o tener una perspectiva  original sobre un fenómeno  cultural  tan cíclico?  Queramos o no el periodo navideño está  incrustado en las rutinas, tradiciones y costumbres, de nuestra sociedad occidental. Es paradójico el decir algo nuevo, precisamente porque de eso se trata de reforzar, re-actualizar o criticar, según los casos,  la tradición. Pero,  ¿por qué no intentamos aplicar perspectiva de género a las “fiestas navideñas” o aprovechamos toda la movilización colectiva que se forma para hacer una “antropología de la alimentación” en profundidad, o una reflexión sobre las diversas relaciones personales en torno a una comida, o a un regalo? Resulta más fácil verlo cuando la tradición es minoritaria, pero no es el caso. Pararse a reflexionar ayuda al auto-conocimiento y al conocimiento de los y las demás.
La Navidad puede producir diversas emociones. (De todo tipo). Aquellas personas que  expresan que “les resulta indiferente”, muchas veces no es verdad, puesto que, tras una breve conversación afloran  fácilmente resistencias culturales, políticas, anticlericales, anticapitalistas, anticoloniales, anticonsumistas,  etc, que explican su “contrariedad”.

Soy partidario de tener explícitamente una “opción política” (en sentido amplio) muy crítica contra la Navidad como producto de consumo. Esa visión puede proporcionar un debate muy  interesante, y cada vez hay más personas que tienen esa visión.



Ya que la Navidad es una celebración religiosa en su origen, me parece necesario también el que estas fechas sirvan  para hacer una reflexión sobre los patriarcados religiosos, la condición femenina en la sociedad y en las Iglesias, las actitudes machistas y patriarcales de los miembros de los grupos de creyentes, practicantes, “belenistas”, etc Os aseguro que encontraríamos  beneficios para todas las partes. La creatividad por este camino podría ser abundante.

Es comprensible la resistencia de muchas personas a la imposición hegemónica de que la Navidad es un periodo de sentimientos positivos, donde es obligatorio reír, cantar, y hacer buenas obras. Supongo que será  para compensar el estrés o el mal humor del resto del año, o anestesiar la “mala conciencia”.  Son cosas del “espíritu navideño” y de cierto “buenismo” bastante generalizado. Ese “buenrollismo edulcorado”  podría esconder “cortinas de humo de la superficialidad”.


Por eso, es comprensible y hasta saludable que muchas personas se posicionen contra la Navidad (podemos decir), por coherencia de su matriz de valores y creencias, bien sean medioambientales, marxistas,  por afiliación al materialismo histórico o por lo que sea, que dicho sea de paso pueden concretarse en idealismos muy próximos algunas veces a sentimientos religiosos. Hay encarnaciones ideológicas con más carga de espiritualidad, que numerosos adeptos de determinadas religiones.
Hay otro grupo de situaciones donde la Navidad se asocia a sentimientos negativos. La navidad hace de marca temporal para la nostalgia. Nostalgia sobre la infancia o juventud propias, o la de hijos e hijas, nietos y nietas, puesto que se evocan recuerdos de una época que nunca volverá de la misma manera.

Nostalgia por el recuerdo de los seres queridos que fallecieron. Ser conscientes de esto en estas fechas nos conduciría hacia una reflexión sobre la salud y la enfermedad, y en concreto sobre las enfermedades mentales como la depresión o la tristeza crónica con todo lo que esta enfermedad contamina o condiciona  todo lo demás.

La Navidad hace de espejo de La Soledad. Muchas personas viven la Navidad con tristeza por la soledad que sienten al comprobar un año más, que se encuentran solos o solas y no quisieran. Hay una obligación de cenar y comer con la familia extensa como norma social. Si no disfrutamos de su compañía a la fuerza, nos damos más cuenta de nuestra soledad. Y por el otro extremo, la Navidad nos recuerda las enemistades, y las relaciones familiares deterioradas.

La Navidad ha perdido la exclusividad religiosa.

Pues bien, dicho todo esto, invito a valorar las tradiciones locales, con mayor consciencia valorando positivamente los elementos identitarios y de pertenencia hacia los grupos, hacia las familias de todo tipo, también en Navidad. Hay que reflexionar sobre quién digo que es mi familia en estos momentos, y no en otros. Poner el foco en la reflexión sobre si es  una familia “que nos toca” o la  “familia que elegimos”. Pedro había muerto para sus padres por su condición homosexual. Sufría por ello pero en estos momentos “su familia” eran su pareja Tomás, una niña que tenían adoptada, y una perrita, junto a mucha gente que les quería.
Quienes pretenden apropiarse de la Navidad como elemento representativo de una supuesta Sagrada familia hetero-nuclear indisoluble, (y en cierta forma se comprende dicha inercia) creo que tienen la batalla perdida. ¿Se pueden poner puertas al campo? Depende. Sí. Con un poco de humor, creo que se hace mucho. Una de las consecuencias de poner “puertas al campo” es contribuir (inconscientemente) a la creatividad y favorecer la formación de un nuevo tipo de arte,las puertas rurales”.

La Navidad es una fiesta religiosa, pero es mucho más. Para quien la vive “religiosamente” de una manera encarnada, in-corporada a la vida cotidiana, quien aspira a ser coherente de una manera integral, esa praxis religiosa atravesará la totalidad. Para esas personas la parte se identifica con el todo, por lo cual la fiesta religiosa lo es todo, y los demás aspectos están subordinados. Esas personas no se ven perjudicadas, ni deben sentirse amenazadas por quienes no lo viven así. Hay muchas otras perspectivas, y todas conviven entre sí.

La Religión ha perdido la exclusividad de la Navidad.

Nos cuenta el propio Inca Garcilaso de la Vega (s.XVI) sobre la  producción y consumo comunitario de chicha de maíz, desde antes de la época de los Inca. Era una bebida ritual cargada de expresiones ceremoniales simbólicas, y conductas mágico-sagradas, que se celebraban el 24 de junio señalando el solsticio de invierno (época de secas). Pues bien, posteriormente fue prohibido por la iglesia Católica a mediados del siglo XVI. Tenían muy claro que la producción y consumo comunitario de la chicha de maíz permitían a los integrantes del grupo social reactualizar costumbres y tradiciones, valores y creencias andinas ancestrales. Una competencia imperdonable. Es evidente que la influencia de las instituciones religiosas, hoy por hoy ya no es posible, con políticas tan restrictivas de este tipo.
Reglas religiosas sobre la comida, o la imposición de  tabúes Navideños (alimentos prohibidos) en sociedades cristianas como la nuestra, yo pienso que ya no se dan en sociedades democráticas.
No me voy a entretener en el aspecto principal de la Natividad. En sentido literal o histórico, en Navidad se rememora  el nacimiento de un hombre, Jesús de Nazaret, hace más de 2000 años. Para simplificar mucho únicamente diré que se puede re-actualizar y re-vitalizar los valores del humanismo cristiano de una manera personalizada. Ese tal Jesús podría pasar hoy por un modelo de masculinidad igualitario

Otra gran línea de reflexión "navideña", paradoja de la tradición y la alimentación va dirigida hacia una de las  mayores tragedias globalizadas.

El hambre del mundo es un genocidio.


El tema de la inmigración global y sus "fronteras" va en aumento. Sin embargo, no nos ocupamos de estos dos asuntos. Los excesos de estas fiestas son una apología de la opulencia. Sin contar que en dichas prácticas está comprometida la salud. Me resulta curioso el razonamiento “pedagógico” que se les sigue dando  a niños y niñas que no se quieren terminar la comida  que hay en sus platos. Se les recuerda que hay otros niños que no tienen para comer. Si lo pensamos bien, solo somos conscientes de la “frivolidad” (no le damos importancia a lo que tenemos), pero adoptamos como solución la avaricia, no la solución del problema.

Es posible que “nuestra mala conciencia social” (en el mejor de los casos, cuando la hay), se conforme con “los comedores sociales” o “los telemaratones”, pero deberíamos ir más allá.



Además, hemos de observar otros aspectos (además de
 la CLASE) como es el GÉNERO: la “feminización de la pobreza en el mundo”, “la mayor  vulnerabilidad" de las mujeres por estar al cargo de hijos e hijas, o ser las mayores víctimas de multitud de guerras que no producen, la violencia sexual, o la trata de personas con fines de explotación sexual y prostitución , que son ni más ni menos diversas consecuencias del hambre y las desigualdades de género. Y a su vez, todo cruzado con ETNIA, EDAD, ORIENTACIÓN SEXUAL, RELIGIÓN…

Fin de la primera parte



jueves, 30 de noviembre de 2017

¿Todos los días del año son 25 de Noviembre?

Si. Para mí si lo es.Todos los días del año  son 25 de Noviembre. O al menos deberían de serlo. Hoy voy a explicar que mirando la realidad de una manera global, en cierta forma todo lo que se celebran otros días también está relacionado con el 25N.

El 25 de noviembre es el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Esta semana he tenido oportunidad de hacer una pequeña encuesta a pie de calle, preguntando a "hombres" si sabían qué se "celebraba" ese día y tengo que reconocer que me sigue  sorprendiendo el hecho de que un porcentaje de ellos muy pequeño lo sabía. Este es otro "indicador diagnóstico" de la situación. Y a su vez, la violencia de género es uno de los mejores indicadores sociales para saber cómo estamos en el mundo a nivel global/local. Las brechas de las desigualdades y discriminaciones de las mujeres por el mero hecho de ser mujeres, las violaciones, los feminicidios, abusos, y todo tipo de violencias en el mundo contra las mujeres son signos y síntomas para poder hacer un diagnóstico sobre una sociedad machista y patriarcal en la que seguimos viviendo.


Las mujeres asesinadas todos los años son la punta de un gran iceberg, donde no solo está sumergido habitualmente el 90% sino también la punta en este caso la mayoría del tiempo, y en días señalados, el 25N,  parece que los esfuerzos de los medios de comunicación y la voluntad política, ponen en el escaparate en días señalados esta terrible lacra que nos afecta a toda la sociedad. .
El 25 de Noviembre es el día internacional contra la violencia machista, un problema que tenemos los hombres en "nuestra identidad masculina" que sufren las mujeres.

La situación es muy escandalosa en la práctica y celebro que parece que “la celebración” de ese día se amplía a toda la semana. En nuestros queridos escenarios del “espejismo de la igualdad”  decimos admitir  que “los  valores de los países democráticos”, son la Igualdad de oportunidades, la libertad de todas las personas (mujeres y hombres), lo No violencia…

¿No tendría que ser todos los días del año 25 Noviembre?

Si. Quienes trabajamos en temas de Igualdad de género, y en la implicación de los varones hacia valores igualitarios, contra el machismo, tenemos muy claro que todos los días del año son 25 de Noviembre.
Pero además, creer firmemente en la transversalidad de la perspectiva de género y el enfoque de masculinidades como principal categoría de análisis, a la hora de hacerme una cosmovisión, es decir, al comprenderme a mí mismo y al mundo que me rodea,  me anima a “revisar el resto de las temáticas de los otros días del año”. Permitidme este “puntín” egocéntrico. Mi ombligo es el centro de todo lo que me rodea. Me responsabilizo de mis pensamientos, sentimientos y conductas, y observo todas las relaciones entre “mi ombligo” y los ombligos de los y las demás.

Es verdad. También está por ejemplo el 30 de enero como día mundial de la NO violencia. Ya son dos días para reflexionar sobre la manera de resolver los conflictos de género, de pareja, de una manera pacífica o dialogada, en clave de igualdad, sin actitudes machistas, y a la vez reflexionar sobre los modelos de masculinidad entre hombres, a la hora de competir y pelear. Por que si no hago eso, en qué pienso el día 30. Mi estilo agresivo lo aplicaré a todos los ámbitos.

El 11 de febrero es el día del enfermo, pero imagino que “gracias al 25 de Noviembre”, para ti querida lectora, querido lector, también es “el día de la enferma”.

Pero además, a lo largo del año hay días internacionales sobre numerosas enfermedades en concreto. La salud nos importa. Si aplicamos perspectiva de género a “una antropología del cuerpo y la salud", podemos enriquecer la mirada, y entender por qué los varones arriesgamos más al volante, en los deportes, o tenemos una diferente actitud ante la alimentación aprendida,  o comprenderemos por qué las mujeres tienen aprendidos unos cuidados hacia sí mismas en torno al embarazo y la maternidad, o hacia los cuidados de menores, mayores, o la pareja, es decir, por qué se sienten responsables del cuidado de toda la familia. Todos son elementos de género, están llenos de estereotipos aprendidos sobre cómo tienen que ser los hombres y las mujeres, en este caso en su actitud ante la salud. Las asociaciones de familiares de tal o cual enfermedad, están gestionadas por mujeres principalmente. Y qué decir del día del cáncer de mama. "Cada enfermedad tiene su día de...".

El día 6 de febrero es el día de Tolerancia cero a la mutilación genital. Supongo que sepas verlo como un “problema” de salud, además de social, dedicado a la infancia, sobre “violencia hacia las mujeres”, es decir, el seis de febrero también es 30 de enero, también es 25 de Noviembre.

 El 14 de febrero es el día de la salud sexual, imagino que aparte de un tema de salud, o de “tener en la cabeza una imagen abstracta” como "el sexo de

unos ángeles muy sanotes", te evoque con facilidad, mentalices rápidamente, las violaciones a mujeres, abusos sexuales, o la trata de personas con fines de explotación sexual. Dicho sea de paso, para este tema en particular tenemos el 25 de marzo, donde podremos hacer lo mismo, ponerle ejemplos, ponerle caras.

Al hablar de salud sexual supongo que pienses en los estilos de seducción masculina, en patrones de promiscuidad, la pornografía,  o la prostitución con todos los sesgos machistas que tiene, es decir, en perspectiva de género y masculinidades ¿No? ¿Por que si no en qué piensas?

Entonces el 14 de febrero también es 25 de Noviembre. El 7 de abril es el día de la salud a secas, razón de más para reflexionar un poco en profundidad, ¿verdad?

El 20 de febrero es el día de la justicia social ¿Lo repito? ¿Vas pillando las intenciones de hoy? La erradicación del hambre en el mundo, o la feminización de la pobreza  tienen relación con el género. Sin justicia no hay igualdad, y sin igualdad no hay justicia. También es 25 de Noviembre.

El 21 de febrero es el día de la lengua materna. Estoy seguro de que el momento en el que empezamos a reivindicar la implicación de los varones a la educación y los cuidados, con unas paternidades igualitarias, tenemos en cuenta que influimos en las criaturas en el aprendizaje de la “lengua”, o al menos somos ya conscientes. No importará que algún día sea "paterna" o "materna".

No voy a decir nada del 8 de Marzo. Está muy relacionada con el 25 de Noviembre. Me resulta curioso que aparecen dos reseñas de celebración ese día: día internacional de la mujer, y día de las Naciones Unidas para los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional que amplia algo más y relaciona dos asuntos muy interconectados.

El 15 de Marzo, día del consumidor, nos hace caer en la cuenta en las consumidoras, en la división sexual del trabajo (con las “amas de casa”), o la violencia económica en las relaciones de género, etc ¿A que ya te lo imaginabas? 


Todos los años el 19 de marzo estamos reconduciéndolo hacia el día del padre igualitario. Es una oportunidad para repasar “lo de otros días”, o viceversa, pero no olvidemos que el objetivo último es la igualdad, la conciliación de la vida personal, laboral, y familiar o la corresponsabilidad, o lo que es lo mismo, ese día lo atendemos obligatoriamente en relación al 25 de noviembre.

Y si somos más generales aún, el día que haya igualdad de género, masculinidades y feminidades corresponsables, y todo lo dicho, podríamos quedarnos en celebrar el 20 de marzo, que es el día mundial de la felicidad, tanto para niñas como niños, hombres o mujeres de todas las edades, orientación sexual, etnia...

Me canse. Me quedo en marzo. Mejor dicho, no nos vamos a cansar, y no sigo porque tampoco quiero aburrir. Seguramente la idea ya me la habéis pillado. Así podría seguir todo el año.

Resalto únicamente el 17 de mayo porque el día internacional contra la homofobia y la transfobia, nos recuerda entre otras cosas que la homofobia (y su erradicación) es un pilar fundamental en la construcción de la masculinidad, y está íntimamente relacionado con la igualdad, y por consiguiente con la violencia de género.

Decenas de días relacionados con el tema social y cultural, la etnicidad, el medio ambiente, la educación, los múltiples tipos de familias,  etc todo, tiene múltiples interrelaciones cruzadas con la perspectiva de género y masculinidades. Es imprescindible tener unas gafas violetas. Es lo que hacemos siempre en cada entrada de este blog. Así construimos y educamos nuestra mirada y nuestros pensamientos para dirigir libremente la conducta.


El 21 de octubre es de andar por casa. La ONU todavía no lo sabe. Los movimientos de hombres por la igualdad, lo reservamos para nuestras Ruedas de Hombres (y después mixtas) contra la violencia de género. 
En Santander ya llevamos siete años haciéndola. Al despedirnos, después de leer el manifiesto, siempre convocamos a todo el mundo a la manifestación del 25 N, porque para nosotros el 21 de octubre también es 25 de noviembre.

martes, 31 de octubre de 2017

Vacaciones en Moscú

VACACIONES EN FAMILIA

Por fin ese año la familia Rodríguez- Morales pudo ir de vacaciones a Moscú. Hacía mucho tiempo que sus cuatro miembros deseaban hacerlo. Para reforzar los lazos familiares, poner a prueba los vínculos, las identidades, los roles y el sentido de pertenencia es muy bueno que todos los miembros de la familia como grupo social especial, de vez en cuando se desplacen juntos a otro lugar, a nuevos espacios o "viejos renovados". Somos sedentarios y nómadas a la vez. Y al mismo tiempo, nada es fijo y rígido, sino que todo va cambiando en el tiempo, tanto las personas con sus biografías, como las instituciones con sus procesos. La vida como metáfora puede ser un bonito o accidentado viaje.

El abuelo, llamado Jonás vivió más de cuarenta años allí porque fue uno de esos “niños de la guerra civil española” que fue acogido y criado en Rusia. En 1978, ya entrada la democracia, pudo regresar a España con su hijo Iván Rodríguez, que por aquel entonces era un niño de doce años. Su madre, la compañera del abuelo Jonás había fallecido cinco años antes, en el 1973, motivo por el cual casi nada le retenía allí. Al menos eso decía.

¿De dónde somos? ¿De donde nacemos, de donde "pacemos", o de donde somos felices? Es cierto que siempre se acordó de España, y a la vez tenía muchas ganas de que el país que le acogía, le aceptase con todas sus circunstancias. También es cierto que Milka, su esposa "rusa" se lo había puesto muy fácil, y se habían querido mucho, con sus más y sus menos, durante treinta años. Tras su muerte, el duelo le duro "más de la cuenta" y le produjo una depresión. La dependencia emocional mutua de las parejas de larga duración tiene "sus ventajas" y "bastantes inconvenientes". En el caso de Jonás se añadían elementos "migratorios" y "políticos".

Pues bien, el hecho es que muchos años después, en el 2016 tuvo la oportunidad de mostrarle a su nieto Miguel y a su nuera Rosa, los rincones por los que habían vivido él y el padre de Miguel, cuando éste, tenía aproximadamente su edad. La emigración en si misma no es un fenómeno nuevo, pero hoy podemos decir que nos encontramos con algunas diferencias.

La globalización por un lado tiende a aproximarlo todo. Los medios de transporte, incluyendo los vuelos de avión de "bajo coste" hace que las distancias parezcan menores, y los tiempos se acorten. Los medios de comunicación, la televisión por cable y las nuevas tecnologías e internet hacen que todo esté virtualmente unido a golpe de clik. Y a su vez tiende a homogeneizarlo todo, a "Macdonalizar" todos y cada uno de los rincones del mundo, y a su vez al aproximarlos tenemos a mano todas las diversidades.

El transnacionalismo hace que las personas migrantes-cuando viajan en ambos sentidos repetidamente (real o virtualmente), sirven de mediadores, de puentes o conectores entre los Estados-nación de donde son originarios, y que ya no pierden nunca el contacto por lo arriba indicado, y los lugares de acogida. En un principio los lugares de acogida pretendieron una asimilación total de los recién llegados a sus reglas, usos y costumbres, pero la realidad es que los centros de acogida sufren, quieran o no, una profunda transformación con su consiguiente crisis de identidad y conflictos.

Al llegar nuestra querida familia a la zona comercial del aeropuerto de Moscú, encontraron las diversas tiendas con los típicos souvenir. Pero ningun miembro de la familia pudo creer lo que estaba viendo.

Estaban como es lógico las célebres matrioskas o muñecas de madera idénticas de tamaños diferentes que se introducen unas dentro de otras. Junto a ellas se encontraban varios escaparates de iconos ortodoxos, y varias estanterías llenas de Vodka. Hasta ahí normal pero también se encontraban junto a los anteriores, la franquicia de Kalashnikov Concern.

Dicha empresa, fabricante del famoso fusil de asalto AK-47, había abierto en el aeropuerto Sheremetyevo, cerca de Moscú, una tienda de replicas de madera de dicho fusil. Es el arma más utilizado en todo el mundo. Esto es un hecho. A su lado, habían multitud de pistolas, bolsas, camisetas, gorras, ropa militar, y todo tipo de merchandising. Eran de juguete, eso sí, pero estaban ahí para consumo de todo tipo de personas. En uno de los mostradores vieron a un padre que le mostraba con excitación a su hijo, la pieza que se iban a comprar. La maternidad y la paternidad son entre otras muchas cosas una acción pedagógica constante. Por acción o por omisión. Se quiera o no. Se sepa o no. Se quiera reflexionar sobre ello o no se quiera.


-¿En qué se ha quedado este país, al que tanto he amado? ¡En el peor capitalismo que podíamos encontrar! ¡Qué vergüenza!- decía el abuelo muy preocupado.

Es posible que el capitalismo, como "mal menor en democracias occidentales" haya homogeneizado, y globalizado capitales, mercancías y personas, así como ha globalizado la pobreza y las "subalternidades".

Estaban de vacaciones, y llegaban con mucha ilusión pero esa fue la primera imagen que se encontraron la familia Rodríguez-Morales de la Rusia idealizada de sus mayores. 

En este caso parecía un rasgo étnico de la Rusia moderna, como si fuera una tienda de espadas en Toledo dirigidas a turistas Japoneses.

Los tres hombres estuvieron charlando durante un rato sobre la pedagogía de la violencia y las armas. El valor simbólico que tienen los catálogos de juguetes de Reyes a la hora de conformar los estereotipos sexistas. Al nieto le explicaron que ninguno de los tres hombres de las tres generaciones habían jugado nunca con juguetes bélicos, a concienca, como un acto político activo con perspectiva de género y masculinidades/feminidades y estaban muy orgullosos de ello.

Son afortunados. Rosa estaba orgullosa de sus "tres hombres". Jonás e Iván habían tenido la suerte, eso lo saben ahora, de tener dos lugares, y lo vivieron con la misma edad. Miguel, el nieto todavía no sabe que cuando sea adulto el mercado laboral, o su vocación nómada, le lleve a vivir de adulto a Australia o a Costa de Marfil, lleva mucho andado.

- Ahora os voy a llevar al parque Gorki donde ibamos a montar en bicicleta los domingos en familia- le dijo el abuelo a su nieto disfrutando de las estupendas vacaciones que les esperaba.




sábado, 30 de septiembre de 2017

Las cárceles y perspectiva de género

De nuevo presento un relato de ficción sobre un tema esencial de este blog de masculinidades.

Es un tema bio-sico-sociocultural muy real, como la vida misma. Cualquiera que se acerque a las cadenas de televisión matinales con mirada de género se dará cuenta fácilmente de algo curioso: a lo largo de toda la mañana van presentando una batería, colección, sarta, de hombres malos , violadores, estafadores, miembros de mafias, corruptos, asesinos de género, abusadores, ... los programas son presentados por mujeres y va todo dirigido a un público mayoritariamente femenino. Así todos los días. Esto es lo que consumen consciente o inconscientemente de una manera machacona. (Empieza la ficción). 


¿Hasta dónde podemos rebajar la edad para exigir responsabilidades penales de un delincuente?

Una joven de quince años, llamada Adela, debatió en su clase sobre la delincuencia juvenil y el respeto a las leyes.

-¿Con meterles en la cárcel solucionamos el problema? ¿Qué les ocurre a los chicos de mi edad?- preguntó en alto.

En clase de ética habían debatido sobre los límites de edad para meter a un joven en la cárcel. Habían leído que en Argentina quieren rebajar la edad penal de 16 a 14 años, para igualarla a muchos otros países de Europa. Sucedió un caso de asesinato de un joven de 14 años cometido por otro "motochorro" de 16 años. Llaman así al típico matón que roba desde una moto. Usan a su edad todo tipo de armas, incluidas las de fuego. En esa ocasión se les fue de las manos y saltó a los medios de comunicación.

Se enteraron en clase de que la edad penal varía de unas naciones a otras. Mientras que en Bélgica o Luxemburgo la edad penal no comienza hasta los 18 años, en la mayoría de Europa, incluida España, es a los 14, y en Inglaterra es a los 10 años.

Parece increíble que en los EEUU, según los Estados, el límite se encuentra entre los 7 y los 10 años.

En Suiza es el ejemplo más llamativo de Europa con los 7 años.

-¿Como puede ser?- se repetía con las manos en la cabeza. Ella tiene un hermano de esa edad y no se puede imaginar qué tipo de delitos podría cometer su hermano para que le metieran en la cárcel.

Sin embargo, lo que le llamó más la atención a Adela, y parece que no fue la única, es que de los casi veinte mil jóvenes del Registro de Sentencias de Responsabilidad Penal de los menores de España, releyeron un resumen del informe, el 84% de ellos son varones y un 16% de menores son chicas ¡Esta brecha les pareció muy grande!

Es cierto además que si nos atenemos a los casos más graves, es decir, aquellos con violencia extrema, tales como violaciones a mujeres o asesinatos, el porcentaje de hombres (o niños) es mucho mayor.

- ¿Tan poca gente se da cuenta de esto?- seguía preguntándose como si fuera algo que nunca se piensa o se da por hecho que está igualado hombres y mujeres, o lo que es peor, se da por hecho que tiene que ser así.

- ¿Qué les pasa a los chicos de nuestra edad? ¿Nos estamos acostumbrando a los matones, a los macarras del barrio, a los abusadores, al chulito de la clase que permanentemente llama la atención o se hace el gracioso, asumimos que es algo normal o propio de los tíos, del instinto masculino?- seguía en su perorata.

- ¿Por qué cuando se habla de educación, no se tiene en cuenta las necesidades de cada chica y de cada chico, atendiendo también a la educación específica de los modelos de unos y de otras?- seguía insistiendo (supongamos que termina aquí la ficción).



Adela se preguntaba a su manera por qué no se aplica perspectiva de género y masculinidades (feminidades) a la educación como  prevención de la delincuencia.

Adela tiene razón. No podemos hablar de Igualdad de género si no incluimos trabajar con los modelos de masculinidad y feminidad. 

Ella tampoco sospecha que actualmente hay diferencias entre jóvenes y adultos. La brecha de género se amplia en edades adultas. La conducta y sus hábitos (y las consecuencias) tienen un carácter complejo en forma de proceso que se va forjando, consolidando o modificando con el tiempo. Este tema es interesante por varias razones puesto que tiene que ver con la capacidad individual de maduración, y con los posibles cambios a lo largo de la historia (desagregando por sexos la evolución).

En edades jóvenes ellas delinquen más y es pronto para saber si es porque tienen más herramientas para "la enmienda", o es que la brecha se está cerrando con vocación de quedarse ¿Me expliqué?

En cualquier caso, en los informes que utilizaron y algunos recortes de prensa que pudieron reunir, parece que lo único que preocupa es rebajar la edad para proteger a la sociedad de los sujetos indeseables.

Los centros de internamiento de menores ya parecen cárceles en pequeñito ¿Pero quién les protege a ellos de sí mismos y de su entorno? ¿Hemos olvidado que decimos creer que la "re-inserción" es un objetivo principal?

¡Son menores! Entre los valores de los que nos enorgullecemos como sociedad, ¿no está "la protección del menor? 

¿Qué tipos de modelos positivos les mostramos?

¿No habremos perdido la batalla o tirado la toalla? Y lo que es peor, ¿no la hemos tirado antes de hacer las reflexiones profundas sobre las causas? Es como mirar para otro lado o barrer debajo de la alfombra. Parece que la re-inserción y la prevención no es lo más importante y el tabú de NO UTILIZAR PERSPECTIVA DE GÉNERO COMO CATEGORÍA DE ANÁLISIS es barrer sin mirar.

Nos hemos acostumbrado, como sociedad, a calmarnos los nervios, metiéndolos en prisión sin cuestionarnos nada y, a medida que la situación empeora, lo primero que se nos ocurre es meterlos entre rejas para quitárnoslos de en medio.

Parece ser que prácticamente no existen "programas de seguimiento" para saber qué es de ellos tras su paso por el centro, hacer un acompañamiento, saber si rehacen su vida o no.

Pienso que somos muy cínicos con los estereotipos sexistas y machistas. Adela, como muchas chicas ya sospechan que "ellos" van a ser sus futuros compañeros de vida y tarde o temprano lo vivirán como problema. Es posible que crean que viven en una igualdad que es un espejismo, y comprueban que tendrán cada vez más poder y capacidad de agencia.

Tres observaciones:

1- La cárcel es un mal necesario (seguramente), pero nos preocupa en este blog que METER A LAS PERSONAS EN LA CÁRCEL NO SEA LA ÚNICA SOLUCIÓN QUE SE NOS OCURRA PARA RESOLVER LOS CONFLICTOS.

Ayer mismo tuve la oportunidad de escuchar a una joven de "unos 15 años" quejarse a su grupo de amigos y amigas (en broma) de que no tenía dinero, porque su madre no podía darle más, y exclamó:

¡¡ Me voy a tener que prostituir para sacar dinero!!

Hubo risas. Parecía tener muy interiorizada esa posibilidad. Un varón tal vez hubiera "fantaseado" con la necesidad de atracar un banco. (Espero que se aprecie los estereotipos sexistas y se entienda la pertinencia de esta anécdota)

2- Con los menores deberíamos tener una sensibilidad especial. Habría que educar en igualdad (de derechos, deberes, dignidad de todas las personas), con un respeto a la diversidad (mujeres, hombres, etnias, discapacidades, orientaciones sexuales...) para prepararlos competencialmente a los niños y niñas para una futura sociedad más igualitaria e inclusiva.


3- España es el país de europa con mayor tasa de mujeres en prisión. Esta cuestión nos llevaría a una entrada aparte pero haré unas pocas observaciones. En 30 años se ha pasado de 480 mujeres a 5117 según instituciones penitenciarias. Supone el 7,6% (92,4% de hombres. Recordemos que en menores es el 16%). La media europea de encarcelación femenina adulta está en el 5,3%. España duplica a la de Francia por ejemplo. La media mundial está en el 6%. El tema es complejo y ahora no voy a atender a “la brecha española” menudeando sociológicamente los datos ( por ejemplo en países con muchas mujeres en la política o la economía, escenarios de mayor niveles de igualdad, las cárceles están nutridas de mujeres corruptas de "guante blanco", algo que era impensable hace unos pocos años), pero en líneas generales se pueden resaltar dos factores principales en el caso de las mujeres: por un lado las drogas y por otro lado una historia plagada de abusos.
Recapitulo las dos ideas principales:
A)Urgentemente hay que atender a las masculinidades (tóxicas) o estilos de masculinidad para comprender por qué más del 90% de los presos son varones. (Cómo afecta el patriarcado a los hombres)
B) Las pocas mujeres que hay internas sufren dobles y triples discriminaciones de género, que habría que mirar también con las gafas violetas. ( El patriarcado una vez más se ensaña con las mujeres).
Para quien esté interesado en profundizar un poco más en el punto 3 sobre mujeres en las cárceles españolas:
Una de cada dos mujeres de las cárceles cumple condena por delitos relacionados con el tráfico de estupefacientes a pequeña escala, interceptadas en aeropuertos. (Otro efecto de la globalización).
Gracias a Mercedes Gallizo, mujer que estuvo al frente del sistema penitenciario español entre los años 2004 y 2011, pudimos saber que de las cuatro cárceles españolas de mujeres, un 88% de las mismas recibieron malos tratos en el pasado. O que un 25% de ellas fueron víctimas de abusos sexuales datos mucho más altos que la media de la población general.

También nos advierte de que numerosas internas delinquen con una dependencia afectiva tóxica a sus parejas. (Al revés casi nunca ocurre, es decir que un varón actúe por inducción directa de su pareja. En muchas ocasiones roba por “la presión de género de ser el proveedor de la familia” , una consigna patriarcal, y no por “obedecer e imitar a su pareja ladrona” ¿Me expliqué?

La dependencia emocional tóxica de muchas mujeres, así como las imposiciones de la imagen, la estética, dietas, etc son problemas sociales de las que hasta ahora se ceban en las mujeres y que numerosas compañeras feministas nos recuerdan frecuentemente. La dependencia emocional en parte se parece a “una droga”.

Por otro lado, Gallizo nos indica que no suele haber mujeres “sociópatas”. Las que hay son muy sonadas, como excepción. Los hombres se enseñan unos a otros conductas delictivas como rasgos de virilidad.


Por si alguna persona tiene la tentación del determinismo biológico de echar la culpa a las hormonas,  del determinismo genético y culpar al cromosoma Y, o echarle la culpa al “instinto innato perverso de los hombres”, o a “la bondad natural de las mujeres” (esencialismo), repito lo que digo en todas las entradas: NO

Esas tentaciones son resistencias muy cómodas para NO aplicar perspectiva de género.

Toda conducta se aprende, y se educa, tanto unos como otras. Con la práctica bio-sico-sociocultural epigenéticamente se moldea la particular expresión genética. Epigenética. Y la socialización de hombres y mujeres es patriarcal. En clave de biopolítica, lo sociocultural y los cuerpos se moldean mutuamente en las dos direcciones.

Con las “gafas violeta feministas” se comprende mejor. Los delitos violentos que cometen las mujeres, dice Gallizo,  casi nunca tienen víctimas ajenas. No hay peleas de “hembras alfa” para la jerarquía o el poder, al estilo de las que presiona  el patriarcado a los varones como sistema social.(Alguna mami de la prostitución y de la droga son excepcionales aún y suelen ser mujeres que imitan a ellos).

Los crímenes de las mujeres se circunscriben a la familia, como nos ejemplifica Gallizo: una mujer en prisión por abandonar un feto en un bosque, la que prende fuego a la casa de su ex, o la prostituta que envenena hasta la muerte a un cliente al que pretende robar, o los casos curiosos de “señoras muy mayores" que cumplen largas condenas por dar la cara por un hombre más joven (se autoinculpan). 

Mi experiencia profesional me dice dónde puede estar la dificultad para la comprensión. Hemos de aprender en cada caso a observar dónde están las consignas machistas, sexistas, en el que hemos sido socializadas todas las personas.


El patriarcado quiere imponer cómo tienen que ser los hombres y cómo tienen que ser las mujeres. Sus efectos son las desigualdades de género. Los modelos de masculinidad patriarcal-tóxica no nos permite tampoco ser felices a los hombres, y mucho menos en la convivencia con las mujeres.

El patriarcado produce violencia hacia las mujeres sobre todo, también hacia otros hombres (entre machos) diciéndonos como tenemos que ser, y hacia sí mismos terminando en el suicidio, la cárcel o la exclusión social. 

Después les metemos en las cárceles como única solución, como ya hemos visto, y cada vez más jóvenes.

Las efectos del patriarcado en las mujeres se traduce en “desigualdades”, violencia hacia ellas, y a vivir “encarceladas” dentro de los domicilios. Y las que entran en las cárceles es  mucho peor.

Al patriarcado le interesa “la guerra de sexos” para que nada cambie, en vez de trabajar en el mismo equipo, en la misma dirección

Sin embargo la perspectiva de género nos ayuda a hacer un buen diagnóstico para prepararnos al cambio social hacia posiciones favorables a la igualdad.

Deconstruir el patriarcado en los hombres y erradicar las violencias y discriminaciones hacia las mujeres, así como aumentar su capacidad de agencia (trabajo durante tres siglos del movimiento feminista), van intrínsecamente unidos. Son distintas partes de la misma gran solución. Son como las dos alas necesarias de un pájaro para poder volar mujeres y hombres.