¿QUIÉN SOY?




Este es el blog de MANUEL BUENDÍA BERCEDO. Pretendo mostrar una propuesta profesional y particular acerca de la Igualdad de Género y las Masculinidades. Veremos algunas respuestas a la pregunta anterior pero sobre todo, haremos muchas más preguntas para invitar o implicar a otros hombres en la Igualdad.



jueves, 24 de agosto de 2017

No lo queremos ver. Estamos desatendiendo la educación específica de los varones jóvenes.

No queremos ver un problema muy gordo que tenemos como sociedad: estamos perdiendo el control de la educación de los varones jóvenes respecto a las violencias.

Hoy vuelvo a hablar de una de ellas. Otras veces es el tema de los abusos sexuales, las peleas entre chicos, o el uso de armas. Son variantes del mismo tema.

Este es un blog de antropología de las masculinidades. Analiza los estilos de ser hombres de una manera integral u holística con perspectiva de género, tanto en conductas extremas puntuales, como en las cotidianas de todo tipo.

Las palabras clave son VARONES, VIOLENCIA Y EDUCACIÓN. 

Hemos leído mucho y escuchado sobre la terrible tragedia de Barcelona y Cambrils. Estamos consternados. He observado, como siempre, multitud de análisis y detalles de (CASI) todo tipo. Están muy bien. Yo no voy a repetir para no cansar. En una reflexión colectiva me uno a mucho de lo dicho. He analizado con lupa la opinión de expertos y expertas de mucho nivel sobre detalles muy interesantes a nivel antropológico, sociológico, sicológico, así como geo-estratégico, político, de seguridad nacional, etc, pero ni ellos ni ellas advierten lo que a mí me interesa. 

Yo únicamente voy a decir lo que veo que falta (casi) siempre, que es el corazón principal de este blog.

Repito la categoría de análisis:

 Identidad masculina.

Los asesinos “yihadistas” son todos hombres ¿Por qué no nos cuestionamos eso? Se ha repetido hasta la saciedad que “no hay un perfil”. Es falso. SON VARONES JÓVENES. Esto es lo importante. Y lo empieza a ser cada vez más precisamente porque se omite, se oculta consciente e inconscientemente. Es tabú.

Tenemos un problema muy urgente con la educación específica de los chicos ( sexualidad, violencia de género, machismos…)

Me sigue extrañando y preocupando tristemente que “prácticamente” no lo he visto en casi ningún sitio. Mi amiga Pilar Sánchez López, muy sensible a esta perspectiva, me “regala” esta excepción:

 https://www.cuartopoder.es/ideas/2017/08/21/los-terroristas-de-cambrils-la-lista-de-clase/, es una bonita reflexión, aunque muy tímida aún respecto a lo que estoy explicando,  desde la preocupación del profesorado.

¿Por qué omiten repetidamente desde las televisiones y la prensa la variable sexo junto a que son musulmanes, de segunda generación de inmigrantes? Se oculta, se bordea o se "da por hecho que lo sean". (El tabú).

Pero ya ha sido el colmo, mi preocupación se vuelve estupor, cuando en el programa de la 1 de tve escucho explícitamente:

está demostrado que las personas  yihadistas son de todos los sexos y clases sociales. Eso está claro y no hay ni siquiera que decirlo”.

¿Demostrado? ¿Dónde están los estudios? Si ni siquiera se explicita. Es tabú ¿Todos los sexos? ¿Desagregamos por sexo los terroristas que han actuado, los perseguidos, o los cientos de presos que están en las cárceles? No. No se hace. No se piensa en ello.

¡¡¡ SI YO SOLO VEO DOCE HOMBRES EN LAS PORTADAS DE LOS PERIÓDICOS!!!
Imaginad que detienen a doce personas de nacionalidad serbia, excombatientes de la guerra, que roban en chalets de Somosaguas, y dicen que está demostrado que los ladrones son de todas las nacionalidades, zonas geográficas o profesiones. Suponed que escuchamos que debido a que no hay perfil no hace falta ni decirlo. Pensaríamos fácilmente que algo extraño ocurre. Este ejemplo es bobo , y por eso no va a ocurrir. Todo el mundo se daría cuenta de la incongruencia, hasta el más cínico. Respecto a la perspectiva de género el nivel de cinismo e ignorancia es (casi) infinito.
Las víctimas mortales son "paritarias" (7 y 7). La crueldad aplicada al azar que demuestra que a la hora de pasear por la calle o ir de vacaciones no hay sesgos de género ni discriminaciones.



Resulta curioso además otro detalle. Normalmente  nos cuesta que se visibilice en el lenguaje a las mujeres “para lo bueno”, y sin embargo vemos que es fácil escuchar el término “personas” para “lo malo”, ¡en este caso se cumple lo “políticamente correcto” del lenguaje no sexista!, cuando en esta ocasión el ser hombres es lo relevante y oportuno explicitar.

Hemos visto a las “madres de los asesinos” manifestarse con dolor y estupor. Todas son madres de chicos, alguno menor, casi unos niños ¡Pensemos! Todas las madres de chicas musulmanas  que viven en cualquier país europeo pueden estar bastante tranquilas porque la probabilidad de que les ocurra a ellas es muy baja. Sus hijas no van a ser las que aparezcan una mañana en los periódicos. Si seguimos aplicando perspectiva de género, alguna chica puede “quedarse enganchada” por medio de “una dependencia emocional” hacia un novio radicalizado y compartir sus ideas, (nunca es al revés) o puede seducirle el viaje a Siria para “atender” a los soldados del Estado Islámico. A alguna que le ha ocurrido eso, enseguida ha comprobado el horror de lo que le espera respecto al abuso y la violencia sexual.

Pero son muy  pocas. Las hijas musulmanas de segunda y tercera generación que disfrutan de una "convivencia occidental "en paz, y en Igualdad parece que les está seduciendo más el estudiar.

Las madres de hijas musulmanas que viven en países “occidentales” aprovecho para decir que tienen la oportunidad de hablar de todo esto, de cómo tienen que ser los hombres, de cómo han de ser las mujeres y por qué, de cómo han de ser tratadas por ellos, o por qué el Islam es una religión de Paz, amor, igualdad y respeto, y a ellas hacer "esa barbaridad nunca se les ocurriría". (Esto aplicable a todas las religiones).

Dicho de otro modo: todos aquellos hombres machistas que se resisten a la modernidad, y piensan que los hombres occidentales son flojos, humillados en su hombría por las mujeres, y lo que piensan que tienen que hacer es imponerse por las armas y la fuerza, o pasar a la posteridad como mártir guerrero tienen en el yihadismo o versiones salafistas del islam un lugar ideal.

Estoy convencido que esto es una de la soluciones a largo plazo: el empoderamiento integral de las mujeres. Tanto las mujeres del "feminismo islámico",  como las mujeres que NO se identifican como feministas pero trabajan por su progreso, como las mujeres laicas o "laicistas" que se han criado en contextos culturales musulmanes, tienen mucho que decir tanto en la convivencia cotidiana con los hombres con los que se relacionan, como con una colaboración ciudadana con los cuerpos y fuerzas de seguridad de los estados. Si somos capaces de hablar claro y desarrollar los debates, incluido principalmente los centros educativos, ¡ellas!, podrán detectar cuando salgan con ellos. Ni que decir tiene, hasta que los propios hombres de toda condición (en este caso hombres de culturas islámicas) hagan el proceso de reflexión sobre su masculinidad y el uso o no de la violencia.

Decíamos que no es fácil reclutar mujeres para el Daesh. Tanto es así que hemos escuchado el horror de soldados del ISIS que han entrado en un pueblo, han asesinado a todos los varones, incluso a los niños y han “raptado” a las mujeres para hacer las funciones de limpiadoras, cocineras y fundamentalmente prostitutas. Las necesitan. Esa vida de esclavitud es tan horrenda que se mueren en dos o tres meses, y “hay que reponerlas”. (Perdonad el lenguaje pero esta es la realidad). Supongo que todo el mundo ya sepa reconocer estas funciones como elementos de las desigualdades o violencia de género, ¿verdad?

Llevamos ya muchos años insistiendo. Y cuesta mucho que todo esto de los estereotipos de género entre en el discurso principal, en los esquemas mentales de nuestras cabezas.

Ahora no hablo de todo lo que se dijo en la trilogía sobre los lobos solitarios tratando los atentados terroristas con perspectiva de género, para la revista de ahige Hombres Igualitarios.Tampoco me ocupo ahora de los post sobre prácticas religiosas y género (Buendía 2011: Espiritualidad masculina liberada de patriarcados religiosos). Invito a leer otras entradas, Si mi dios te hace daño, desconfía de mí de agosto de 2016, trilogía sobre masculinidades musulmanas. (estos son los enlaces).

Miro la foto de los periódicos y veo a doce hombres, de sexo masculino y con dos grupos de edad.. Voy a resumir mucho. Por un lado el cabecilla, iman de Ripoll, (habrá otros por encima en la jerarquía seguramente) un hombre con más edad,  y que podemos suponer que es el que tiene las ideas de odio y violencia más asentadas, así como más experiencia para manipular e interconectar su discurso violento con elementos religiosos. Ha tenido más tiempo.

A nada que investigues en sus vidas personales son todos hombres  muy machistas. El patriarcado con toda su poderosa pedagogía tiene un caldo de cultivo sociocultural muy adecuado aquí.

El patriarcado religioso y los hombres violentos tienen tejidos sus conexiones, como ya hemos hablado más veces.


Por otro lado veo once chicos muy jóvenes, algunos menores de edad, NO HAN TENIDO TIEMPO DE PENSAR POR SI MISMOS, o de madurar sus ideas.
Por eso una vez más es importante la EDUCACIÓN.  
Los jóvenes terroristas son chicos "desubicados" entendiéndolo en este contexto que he ido explicando. Pueden parecer integrados en otros aspectos pero la violencia y las armas les seduce y deberíamos analizar por qué. Están construyendo una masculinidad frustrada, "poco importante", insegura, quizá sin futuro laboral con la importancia que esto tiene para la identidad, el "éxito". Tienen "la necesitad de ser héroes", y darle un sentido a su existencia con mayúsculas. Están muy desubicados en su relación con las chicas, intuyen perfectamente que están en desventaja en una sociedad igualitaria. Este aspecto llevaría mucho tiempo desarrollarlo, pero pensadlo, es lógico. Hay mucho resentimiento y fuerte deseo de reafirmar la masculinidad, al estilo de “antes”, como los “guerreros medievales”.

No se nos olvide que nos va la vida en ello, porque hay que comprender para poder prevenir.

Como esta categoría de análisis es tabú, no hay reflexiones, ni auto-reflexiones sobre estos temas. Ser hooligans de un equipo de fútbol ya no les es suficiente. Formar parte de una banda neonazi, o de una tribu urbana delincuente, no es propio de su cultura en este caso. El "islam ideológico radicalizado" es una marca muy poderosa y organizada. Tienen un marketing muy poderoso, y queda demostrado que su producto es vendido y es comprado, aunque rompa nuestros esquemas. Si se intenta comprender con esta clave resulta más fácil.

Marca potente lo puede ser también "las mafias" o los "narcotráficos", aplicados para otras culturas. (Todo se puede solapar). Cuando les ofrecen esa “marca potente” que les permite pasar a la acción, muchos se dejan lavar el cerebro. Tiene su lógica. Esto no ha hecho más que empezar. La captación de soldados en esos otros temas lleva quizá más años de investigación.

Desde este blog, como científicos sociales,  pretendemos explicarlo resaltando nuevos marcos necesarios.El problema es más capilar. Más complejo. Cuanto más complejo es un problema social más necesario es atender a todas las variables. Si no atendemos a la identidad masculina no avanzaremos. La violencia en el futbol, las bandas latinas, los perfiles sicológicos de los miembros del narcotráfico, la violencia de género, etc están relacionadas. Son diversas formas o concreciones  de masculinidades tóxicas que se resisten a modelos de masculinidad contemporáneos.

Algunos "compradores" pueden tocar fondo con el consumo de drogas o el paso por la cárcel y encontrar allí a un líder que les promete empezar de cero y siendo mártir, redimirse y conseguir muchas vírgenes. (Esto tampoco parece que seduzca a muchas chicas).

En este caso de Barcelona y Cambrills no ha sido el caso de chicos marginales en sentido estricto. Son chicos aparentemente “normales”, con cuidado de no llamar la atención. Analizando los manuales de instrucción yihadista a los que hemos tenido acceso se aprecia precisamente eso, unas recomendaciones de que "no llamen la atención", vistan y vivan como occidentales, se oculten, y no parezcan creyentes radicalizados.

La radicalización "intencionalmente oculta" permite que no tenga que ser radicalización muy rápida. Los otros, los chicos marginales, “no integrados” (todo entre comillas) puede que estén fichados, se les puede seguir, y por eso la radicalización tiene que ser muy rápida. De hecho, la labor policial ha resultado muy exitosa en cientos de detenidos. Parece ser que se han evitado algunos atentados así.

Insisto, hasta hace poco, la excelente  labor de la policía se centraba en aquellos radicalizados que se dejaban ver, que frecuentaban mezquitas salafistas, imames con prédicas radicales, etc Entre los éxitos policiales, y la colaboración cada vez más estrecha con la comunidad islámica, nos enteramos de un número alto de detenidos y atentados fallidos. Habrá que profundizar mucho por ahí y también respecto a la coordinación de policías autonómicas, estatales e internacionales.

En los casos anteriores de otros países europeos, algunos terroristas “abrazaron esa modalidad del islam” casi de la noche a la mañana. La cooperación ciudadana es muy importante.

Esta vez se ha dado una vuelta de tuerca. Sería muy bueno que por fin diéramos un paso más, y aprendiéramos esta lección.

Conclusiones:

1-ES PRECISO PARA PREVENIR NUEVOS CASOS EL ATENDER A LA EDUCACIÓN Y ASUMIR LA RESPONSABILIDAD DE TRATAR LA VIOLENCIA Y LOS VARONES JÓVENES COMO OBJETO DE ESTUDIO ESPECÍFICO.

2- Un tema a desarrollar es la captación y propagación de la ideología yihadista en internet, redes sociales, o en los chats privados de VIDEOJUEGOS.  Práctica a su vez muy masculinizada y con contextos muy machistas.

3- Repetimos que la colaboración de las mujeres de culturas islámicas es fundamental. Están bien posicionadas. Son ellas las que pueden detectar quién de sus maridos, padres, hijos, cambian de conducta, tienen una visión de la religión diferente, más viril, agresiva, violenta, vengativa, castigadora, etc. Tanto los imames, como los padres, maridos, hijos pueden ocultarse hasta un punto “irreconocible”, de tal forma que lo hace muy difícil. La convivencia con "potenciales terroristas" empieza a tener similitudes con la convivencia con "pederastas". (La islamofobia en sentido amplio no deja de ser "echar la culpa a personas próximas. La frontera entre "denunciar y consentir" es compleja.

4- Si analizamos el corpus ideológico de las versiones violentas del islam veremos claramente que los odios hacia “occidente”, nuestras señas de identidad que en teoría decimos admitir, tienen mucho que ver con valores relacionados con la igualdad de género, la capacidad de agencia de las mujeres, la lucha contra la homofobia, los sexismos, o los estilos viriles de los guerreros  patriarcales. La democracia, los derechos y libertades les estorban precisamente porque se hacen inclusivos hacia mujeres y homosexuales, y creyentes de otras religiones. (En este momento parece que el Daesh es quien se ha dado más cuenta de esto).El Islam es otra cosa y habrá de recorrer el mismo camino hacia la Igualdad que el resto de religiones.

5- Ningún grupo social está libre.  Si hemos sido capaces de explicarnos bien, se entenderá fácilmente el riesgo que hay de que grupos de varones europeos y occidentales se agrupen y pasen a la acción contra mezquitas y musulmanes de buena voluntad (el 99%). Espero que policialmente se controle y se evita a tiempo, antes de que haya personas muertas  por ese lado, producidas por grupos neonazis. El islam radical necesita la islamofobia.
No quisiera ver a madres católicas manifestarse con horror y estupor porque sus hijos varones, no conformes con trapichear con drogas, apalear mendigos, o salir en manifestaciones contra las personas musulmanas, estudiantes de la ESO o ninis sin empleo, pasaran a la acción matando infieles del otro lado.

6- Repetimos una vez más. Los hombres no somos violentos por naturaleza, ni por culpa de los genes, ni por un  instinto irrefrenable o por locura. Es algo aprendido. Es un problema de educación. LA EDUCACIÓN ES LA CLAVE, PERO HAY QUE CONSIDERAR EN LOS DIAGNÓSTICOS Y LAS MEDIDAS QUE SE TOMEN, LAS  IDENTIDADES MASCULINAS NO VIOLENTAS. Incluye toda la educación emocional de los varones especialmente adolescentes. Los terroristas en última instancia son reclutados por un captador que maneja todo tipo de afectos y sentimientos como si de una secta destructiva se tratara.
Una educación en igualdad en los centros educativos,  con sus debates abiertos, explicitando ideas y emociones, sobre la violencia tanto como herramienta para resolver conflictos como rasgo de identidad, explicitando estilos de masculinidad y feminidad. Haciendo diagnósticos con todas las variables.















viernes, 28 de julio de 2017

"Hay mujeres que parecen un poco putas"

Dos hombres  estaban charlando en la barra de un bar. Acababan de ver en el periódico la foto de una chica supuestamente “borracha” , en las fiestas de San Fermín, que estaba encima de los hombros de un chico, quitándose la camiseta, y siendo vitoreada por una manada de mozos que aullaban, seguramente también borrachos.

-“Hay mujeres que parecen un poco putas

El hombre A lo dijo, y el hombre B se lo criticó. Dos maneras claramente distintas de interpretar la misma cosa. No es un asunto menor. Fueron dos posturas opuestas, claras y distintas. Posteriormente lo pudieron hablar y se dieron cuenta de que no pensaban tan distinto. Es posible que lo más probable fuera que se pasara por alto este tipo de comentarios, pero esta vez no.
-Me parece muy feo y machista que digas eso- le dijo B.

- ¿Tu no ves que parece que le gusta?- dijo A con intención de disculparse.

- Hay muchas cosas que se pueden decir a eso si tuviéramos tiempo, ¿podemos hablarlo?- le respondió su amigo.

Y así fue, tenían el tiempo (y ganas) y lo hablaron.

B afirmó que ciertamente parece que le gusta pero eso a ellos no debiera de importarles. Le empezó a explicar que los hombres debemos tomarnos muy en serio nuestras conductas machistas, las propias y las de los demás hombres y también deberíamos profundizar en el trasfondo que hay en los pensamientos, sentimientos y actitudes en todo lo que tiene que ver con las relaciones entre hombres y mujeres.

Le propuso que deberíamos manejar con soltura los estereotipos y roles de hombres y de mujeres, tanto individualmente como en grupos, teniendo en cuenta si esos grupos, lo componen personas del mismo sexo o no, si conviven “varias expresiones sexuales diferentes”, o si actúan como fratrías o "hermandades masculinas".


B le explicó que tenemos que manejar con soltura qué es para cada uno “un hombre de verdad”, y “una mujer de verdad”. Un bar también puede ser un buen escenario, como cualquier otro, para hablar de eso. Le dijo que debemos elegir libremente y con consciencia qué tipo de hombre en concreto nos gustaría ser, y saber reconocer cuánto de nuestras ideas coinciden con el modelo de masculinidad y feminidad tradicionales. Hemos de ser conscientes de los aspectos que expresamos  libremente y los que no, cómo son de distintos y cómo nos comportamos ante la diversidad propia y la ajena.

Es muy urgente tener en consideración cómo son los mecanismos de control social en torno a los estilos de masculinidad y feminidad.





Pues bien, después de hablar media hora sobre el tema, orientado sobre todo hacia la conducta de los hombres y menos a la de esa chica, se dieron cuenta de muchas cosas que estaban de acuerdo, aunque al principio tenía la pinta de que no se iban a entender. Al principio no estaban de acuerdo, pero después de hablarse, se dieron cuenta de que podían ayudarse mucho mutuamente. Tenían mucho en común. No estaban en un debate de la tele, por lo que no tenían que "vender ninguna moto" ni defender posturas. Podían ser sinceros. No tenían testigos, nadie a quien convencer y nada que disimular. Allí no había otros hombres. Tampoco había mujeres escuchando ni tenían que competir o “sacar pecho” delante de ellas, algo tan comúnmente interiorizado. No había que aparentar ni un caballero clásico, ni un "posmoderno hombre igualitario".
Estaban solos. Simplemente eran dos hombres “con buena voluntad” y ganas de enterarse de qué va todo este asunto, en el siglo XXI.

El "corporativismo masculino" que suele aparecer tan a menudo al servicio del machismo, en el caso de estos dos amigos ha servido para ayudarse mutuamente, comprender, y recapacitar. (Entiendo que no te lo creas, pero recuerda que son personajes de ficción de un blog de masculinidades).
Reconocieron ambos que habían sido criados en un contexto machista, aunque también es cierto que en distinto grado. También acordaron que ya era hora de que “eso”, reconocer una socialización machista, pueda servir de excusa para no avanzar  y que por fin ya es hora de  mirar para adelante.

Andrés, ese es su nombre, pidió disculpas porque frases como la que dijo, pueden dar la sensación de que generaliza demasiado, y todas las mujeres no son así. Tal vez la chica de los hombros se llama Teresa y no la conoce de nada como para criticarla.

La mayoría de mujeres que conocen Andrés y Bruno, dos hombres en construcción, son mujeres que explicitan claramente que se sienten feministas, o bien dicen que no lo son o no dicen nada pero que dan por hecho una igualdad de derechos y oportunidades entre mujeres y hombres, y por supuesto no van a permitir dar pasos hacia atrás.

Echaron unas risas cuando se dieron cuenta también de algo en lo que coincidían que puede resultar muy cómodo. Los hombres tradicionalmente han coartado la libertad de las mujeres y les han dicho lo que tienen que hacer, cómo tienen que vestir o comportarse. Sin embargo estos dos amigos quieren deshacerse de esa responsabilidad. Con lo suyo tienen bastante. No se van a meter con aquellas mujeres que "jueguen con ese fuego" ¡Ellas verán! No es asunto suyo. Es muy cómodo. La energía deben destinarla a criticar a aquellos otros hombres que se propasen, o tengan actitudes sexistas o machistas, reconociendo que es un proceso del que ningún hombre se libra.


Bruno le explicó a su amigo que una sociedad machista, cuando hay un abuso sexual o violencia contra las mujeres, despliega multitud de elementos sociales que tienden a justificarlo, culpabilizando a las víctimas. En esos casos las mujeres tienen la culpa porque han cometido un error, han provocado o no han cumplido una norma.

Andrés no comprendía muy bien qué relación hay en este caso. Unos minutos antes simplemente lo que quiso decir es que creía que "Teresa" había actuado frívolamente y se arriesgaba a que muchos hombres borrachos después se propasasen. No podía librarse de una gran dosis de "paternalismo", es cierto, pero de ahí a pensar que esa chica “tendría su merecido si algo le pasa", hay mucho trecho.

Bruno le hizo darse cuenta de lo importante que es el dejar de poner el foco en las víctimas y no en los autores de los hechos. El alcohol es una cortina de humo, nunca debe ser atenuante. Los hombres no son salvajes por naturaleza. Todo se aprende. La educación de los valores también incluye la educación para hombres y mujeres, de los valores de igualdad, contra el machismo.

En su diálogo sincero llegaron hasta el final. Los dos amigos reconocieron que nunca habían estado en un prostíbulo. Andrés le reconoce a su amigo  que  nunca ha estado con una prostituta porque "no lo ha necesitado", sin embargo admite que ha consumido bastante pornografía. Bruno sigue dándole su opinión, con la única intención de dialogar sin enjuiciar, razón por la cual han podido también estar de acuerdo en varias cosas a este respecto.

Por un lado que la pornografía es muy machista, y denigrante para las mujeres. Andrés lo reconoce. También que la pornografía es el "marketing de la prostitución". Y discrepan en que utilizar el verbo “necesitar” en este caso es bastante peligroso para Bruno, porque la pendiente resbaladiza que te lleva sin pensar a necesitarlo, está muy inclinada.


Ambos amigos se dieron cuenta de hasta qué punto tenemos interiorizado que creemos que el dinero “les pertenece a los hombres”, cayeron en la cuenta de la poca atención que se da a la educación sexual de los varones, (en este caso concreto nos fijamos en ellos) y observaron la creencia  del enorme “capital erótico” que atribuimos a las mujeres sin darnos cuenta.

Conclusión: tenemos un grave problema como “género”, o espabilamos, o no quedará más remedio que la soledad o la fuerza bruta, es decir, violencia hacia uno mismo o hacia otras personas.

Llegado este punto, la frase del título ya no tiene sentido por muchas razones. Ninguno de los dos hombres tienen nada que criticar a las mujeres que se dedican a la prostitución. Esta existe porque hay demanda y machismo, pobreza y exclusión. Lo que pueden hacer es exigir políticas de igualdad y contra la pobreza. El asunto de hoy es muy diferente. Teresa también puede hacer lo que quiera. Andrés a partir de hoy se compromete a eliminar estas expresiones de su lenguaje para que su pensamiento pueda crecer. Tenemos mucho camino por recorrer...



jueves, 29 de junio de 2017

¿Si eres asexual eres menos hombre?

50 ¿Si eres asexual, eres menos hombre?

Un día estaba Jaime escuchando un programa de radio nocturno. En seguida se dio cuenta de que podía ponerle etiqueta a lo que le estaba pasando. En ese programa hombres y mujeres de todas las edades que no pueden dormir o que entretienen su turno laboral nocturno, llaman a la emisora contando su experiencia en "materia amorosa". En muchos casos son "experiencias sexuales". Jaime no tenía deseo y eso le atormentaba enormemente. No sentía deseo sexual. Quizá debiéramos decir con más precisión que "Jaime se había construido una idea de sí mismo en materia sexual como un hombre raro, sin deseo sexual". Todos sus amigos y conocidos, tanto chicos como chicas habían despertado "en su momento" a los deseos sexuales en la pubertad y la adolescencia, y él no.


Vivía como una especie de acoso todo lo que veía y escuchaba en los medios de comunicación, el cine, la televisión o las revistas. Le parecía una hipersexualización o erotización excesiva impuesta. Se veía desplazado en ciertas conversaciones con los colegas. No contaban con él cuando su grupo de amigos organizaba algún tipo de actividad con el propósito de terminarlo por parejas en la cama o "apartados". Pensaba que él era más lento, o que aún no había madurado, era un “retrasado-frío”, en definitiva un “patito feo”. Por su parte, no tenía nada que ver con modelos culturales como esos religiosos tradicionales que hacen apología de la castidad, subliman el celibato ni nada de eso. Llegó incluso a creer que era menos hombre, porque no sentía la necesidad de esa "promiscuidad impuesta" que notaba en los demás. Tampoco tenía necesidad de hacer alardes, "relatar las conquistas", o "calentarse" con bromas o chascarrillos.

Tenía buenas amigas pero no sentía nada sexual por ellas. Llegó a pensar que podía ser homosexual pero tampoco sentía nada por ellos. En la radio le habían enseñado una nueva etiqueta que podría servir para  rebajar algo su ansiedad: ¡resulta que era un chico asexual! Jaime en vez de encontrar respuestas, lo que hizo fue cambiar de pregunta.
- ¿Si soy asexual, seré menos hombre?- se preguntaba.


Rescato esta Buendióldora que apareció en septiembre en la  (Revista de AHIGE, Hombres Igualitarios) para recordar algunas consignas patriarcales. Uno de los principales pilares en los que se apoya el modelo tradicional de masculinidad es el de la promiscuidad sexual. 

El machismo es una ideología de poder y dominación de las mujeres. A esa ideología le interesan hombres agresivos, sexualmente muy activos, "adictos al sexo", impulsivos, arrogantes, vanidosos... Al patriarcado le interesa hombres sin control de su subjetividad, sin control emocional, con una identidad masculina tendente a un único modelo. Se parecerán entre si aquellos hombres que se socialicen imitando ese modelo concreto de virilidad. Pero en el fondo sabemos, hombres y mujeres, que cada hombre es único, máxime si se trabaja a si mismo en libertad, según sus propios rasgos individuales.


Los sentimientos de éxito o fracaso en el campo afectivo-sexual, en los hombres, está atravesado queramos verlo o no, por el modelo de masculinidad que encarnemos. Al protagonista de esta viñeta (Jaime) le vendría bien hacer limpieza de muchas influencias externas e internas que le "desubican" y le dificultan la vida. Con un trabajo personal se conocerá mucho mejor. Con un disfrute de las relaciones "sin agobios", sin presiones externas ni internas, permitirá que surja lo que tenga que surgir. Habrá mayor auto-aceptación. La sexualidad tiene un componente bio-político (Foucault). Aquellas personas, militantes del patriarcado que se crean un "esencialismo" masculino, instintivo, determinista biológico, un naturalismo con una impulsividad genética, les parecerá "lógico" que la prostitución, por poner un ejemplo, tenga una función social positiva y preventiva de las violaciones de mujeres y del abuso sexual, cuando en realidad no es más que un oasis patriarcal donde se desarrollan impunemente las relaciones de poder de dominación/sumisión. La satisfacción sexual que dicen saciar con la prostitución no hace más que calmar durante un instante una "perversa adicción" amén de mirar para otro lado sobre las fallas terribles en materia de Igualdad de las relaciones de pareja.


Estos dos casos, Jaime y un "prostituidor", probablemente son los extremos opuestos. Jaime puede ser un indicador indirecto de todo esto, o viéndolo positivamente puede reflejar una grieta del patriarcado o representar sutilmente una acción social y cultural de resistencia política, aunque él no lo sepa. De momento, para Jaime esta nueva etiqueta le reduce la ansiedad (provisional) para digerir el ser una masculinidad NO hegemónica, pero a mi me gustaría que fuera el comienzo de un bonito viaje de comunicación afectiva, de ricas relaciones sexuales "a su modo", de unas relaciones de género igualitarias, de tú a tú, íntimas, "dérmicas", placenteras, que miran a los ojos, con una "antropología del cuerpo" real, positiva. Insisto en rechazar una sexualidad no "falocéntrica", no "coitocéntrica exclusiva", y por supuesto sin violencia. 

A esta sexualidad que  tiene en cuenta la perspectiva de género, es inclusiva,y diversa, 
habría que añadirle una demanda social y cultural, un prestigio estructural, para que fuera algo valioso y deseado por más personas cada vez. En cierta forma "cada cama es soberana" y esta es una idea poderosa y muy esperanzadora. 







viernes, 26 de mayo de 2017

Una parroquia católica en Malmoe



  50 ¿Qué hago yo en misa en una parroquia de Malmoe?


María tuvo una excelente oportunidad de hacer un Erasmus en Malmoe.  Sus abuelos maternos fueron unos simpáticos jubilados suecos que vivieron sus últimos años en el sur de Andalucía y ahora ella quería hacerles un homenaje queriendo experimentar ese año parte de la cultura, lengua  y tradiciones de “sus ancestros”. Además, sería muy provechoso seguramente para el futuro de su carrera profesional.

Los primeros meses se encontró un poco “perdida” a la par que ilusionada. Fueron demasiadas cosas nuevas y por eso inconscientemente buscó  aspectos a los que pudiera aferrarse, que le resultaran más familiares.

Un día paseando por la calle, vio el cartel anunciador de la visita del Papa Francisco a la ciudad, en los días siguientes, con motivo de la conmemoración del 500 aniversario de la Reforma protestante. Cuando era niña, asistía con sus padres a “una comunidad de base” muy progresista en Torremolinos, y le pareció una bonita oportunidad para conocer una de las dos parroquias católicas que hay en la ciudad sueca. Ella se crió en un ambiente feminista militante, gracias a su madre y a la vez con un sentido religioso y vida comunitaria próximos a la “Teología de la Liberación", con una teología muy de frontera.


Participó de la Eucaristía y fue invitada al café y pastas posteriores. Le extrañó mucho que de las treinta personas que allí estaban, hubiera sólo dos hombres muy mayores aparte del cura. La mayoría de las mujeres eran jubiladas latinoamericanas. Otro ejemplo evidente que hizo darse cuenta del tremendo techo de cristal (o de cemento) que existen en muchos grupos por todo el mundo. Otro caso con unas bases muy feminizadas dedicadas a los cuidados y servicios mientras que la autoridad depositada en un hombre. Estuvo charlando un rato con Fermín Landa, el párroco de allí, que llevaba cerca de 30 años en el país.  En seguida se dio cuenta que era un sacerdote vinculado al Opus Dei, bastante diferente a todo lo que había vivido en su familia. Conocía varias personas de esa Institución pero tenía vivencias religiosas muy diferentes y por el otro lado les había escuchado posturas muy beligerantes actualmente contra lo que llaman despectivamente “ideología de género”.


Le contó el sacerdote que la Iglesia luterana sueca cada vez está peor porque ha perdido “su exigencia de espiritualidad y está muy secularizada”. No deja de ser "la competencia" y la Iglesia católica se encuentra en suecia en una posición muy minoritaria.

María siempre había pensado que era muy positivo cuando “el hecho religioso y sus representantes” se adaptan cotidianamente al pueblo para el que sirven, pero el tono en este caso no era ese. Don Fermín criticó delante de todas ellas, repito que sólo mujeres, dos claros ejemplos de la “degeneración de la competencia”, la ordenación sacerdotal femenina y la celebración de matrimonios entre personas del mismo sexo. Hoy en día, la mayoría son pastoras e incluso la primada del país es la arzobispa de Upsala Antje Jackelen. Dos aspectos que es más que evidente que no tiene nada que ver con la religión sino con las desigualdades de género, al menos en la vertiente principal.


¡Es imposible que el Papa consiga ponerles en vereda, si pretende la unión de las Iglesias!


 

Esa tarde María aprendió mucho. Ese puro dogma le parece muy machista y patriarcal. Fue clave para encajar todas las piezas del puzle que acumulaba desde que llegó allí. Saber quién era ella, de dónde viene realmente, y la riqueza cultural de ambos lados, a su vez globalizados. Entendió un poco  más el país que visitó y comprendió por qué Suecia está entre los países más avanzados en Equidad de género. La Iglesia oficial ha avanzado allí en ese aspecto, más que las de otros países. Todo es lógico. La Iglesia Católica en Suecia es minoría y apuesta por la línea más conservadora.

Cuando estuvo dos años antes en Londres, en la Iglesia Católica del centro, frente a unos famosos y lujosos centros comerciales tuvo la misma sensación. Al acceder a  la misa, se estrelló con el hecho de que era únicamente en latín.
De nuevo el clasismo y el sexismo, con sus estereotipos tradicionales, están  asociados. El patriarcado y la práctica de las religiones están interconectadas, estan incrustadas mutuamente, de diferente manera en unos países u otros, y a su vez dentro de cada nación.

El rato del café y las pastas y la charla con algunas de las mujeres estuvo muy bien, pero su conversación con Fermín le hizo sentirse extraña  ¿Qué pinto yo aquí? ¿Qué hago yo en misa en esta parroquia de Malmoe?

Parece algo más propio de otras épocas o un rasgo de la estratégica de marketing de un grupo religioso en particular. Los límites de la identidad y a su vez, las paradojas de la diferenciación, expresan relaciones socioculturales realmente complejos. Todo está interconectado  y es interdependiente. A partir de esos dias siguió conociendo otros lugares "más típicos" de ese precioso país, la tierra de sus antepasados.

¡Gracias abuelos!